Archive for Febrero, 2014

Fachadas del casco antiguo

Lunes, Febrero 17th, 2014

Ultimamente he visitado más de lo habitual la ciudad del poniente insular, Ciutadella,  con motivo de la exposición del Museo de Modelismo Naval Julio Castelo Matrán, una magnífica muestra de maquetas de barcos en la sala Es Roser.

El centro de la ciudad, o sea, el casco antiguo es una preciosidad para deleite del visitante, con sus calles cerradas al tráfico rodado, con los palacios señoriales, la Catedral, Ses Voltes, etc. En la calle Es Roser está la casa donde nació el famoso ciutadallenc Marino Benejam Ferrer, autor de los múltiples dibujos en la revista de historietas TBO; los de mi edad  y más jóvenes incluso recordaréis personajes como Melitón Pérez, el Profesor Franz de Copenhague y la Familia Ulises, con Don Ulises, Doña Sinforosa, la abuela Filomena, Lolín, Policarpito, Merceditas y Treski el perro. El guionista de esta familia era el editor y propietario del TBO, Joaquín Buigas.

En la fachada del inmueble hay una inscripción sobre piedra, recordando que el famoso dibujante Marino Benejam nació en esta casa. Lo verdaderamente penoso es el mal estado de la misma, por la falta de pintura, inscripciones sin ton ni son, al estilo que antaño podíamos ver en los retretes públicos.

Su nieto Lluís Caballé i Benejam, describe así las vivencias con su inolvidable abuelo:

«Marino Benejam era un hombre honesto, trabajador, paciente, que dedicó su esfuerzo a dar vida a los personajes que había creado y a entretener varias generaciones  de lectores. Le tocó vivir momentos difíciles, hubo de soportar las dificultades económicas de la postguerra y la presión de la censura en su trabajo.

Había nacido en Ciutadella de Menorca el 25 de enero de 1890. Aunque su familia se trasladó a Barcelona cuando él cumplía los 7 años, siempre se sintió menorquín y no perdía una oportunidad para explicar sus orígenes, recordando, a veces, expresiones menorquinas. Siempre se interesó por las informaciones procedentes de les Illes. Recuerdo que incluso recibía un semanario de información local de Ciutadella, ‘L’Iris’, que el leía con atención.»

Recomiendo a los de Dalt La Sala una actuación urgente para adecentar estos pocos metros cuadrados de fachada, aunque solo sea en memoria de tan insigne ciutadellenc. Me consta que en las arcas municipales hay más telarañas que euros, pero vaduatell cent llamps, no creo que esto sea tan costoso para no actuar de oficio, estoy seguro que algún voluntario lo haría gratis total y de paso si sobra pintura, le podrían encargar que se pasara por la calle del Portal d´Artrutx, para dar unas pinceladas a otra fachada en mal estado, si vivim coses veurem.

Para saber cuál de las dos está peor, tendríamos que hacer una foto-finish como en las carreras de competición, para adjudicar el oro y la plata.

josebarberalles@gmail.com

La cova d’Alcaufar, en la guía ‘Michelin’

Domingo, Febrero 9th, 2014

En esta cueva ubicada en la Cala de Alcaufar, en la costa sur de nuestra isla, sus inquilinos, un grupo de amigos, han formado un club culinario que data de más de treinta años, cuyo único objetivo es la buena mesa como vulgarmente se dice y, por supuesto, privado.

Cada uno de sus miembros tiene un objetivo concreto: el jefe de compras, dos chefs, un ayudante de cocina, un pastelero y un maestro de ceremonias que suele organizar el número de comensales y abastecer de cigarros a los fumadores de  habanos.

Al grupo habitual se le añaden esporádicamente invitados, normalmente pocos ya que el espacio, entre cocina y comedor, da para unos aproximadamente 12 metros cuadrados.El mochilero, cuando recibe una llamada al móvil del maestro de ceremonias, amigo personal de la infancia, es para comumicarme un aviso: invitación pertinente, menú previsto y fecha de la degustación. Así fue el último encuentro culinario.

Llegas a un paraje idílico, la Cala de Alcaufar; subes a la terraza de la cueva y lo primero que divisas son los cocineros en plena faena, con su inseparable ayudante, elaborando una paella de tordos y perdices. El aperitivo de bienvenida, una cerveza acompañada de queso Mahón y carn i xua; se van incorporando el resto de invitados, pasamos a manteles y a degustar el menú del día: mejillones al vapor, paella de tordos y perdices, acompañado de un caldo blanco o tinto –  y de postre un suculento pudin; para terminar, café, copa y puro a la antigua usanza.

El encargado de las finanzas del club recauda a los comensales la cuota establecida, que son 10 euros por cabeza,  IVA incluido.

El porqué recomiendo, apreciado lector, como mínimo una “estrella” de la Guía Michelin, básicamente por la relación calidad-precio, por el emplazamiento de la cueva y como diría un amigo ciutadellenc, un menjar de dalt de tot.

Vatuadell cent llamps, este relato es la realidad pura y dura, personalmente prefiero más degustar este tipo de platos, que están adornados de lo que vamos a comer, que un manjar perdido en el centro y muy bien decorado. Apreciado lector, entre tú y yo, ¿piensas que quizás me he pasado de pelota con la buena intención de que sigan contando conmigo?

josebarberalles@gmail.com

Restos arqueológicos

Domingo, Febrero 9th, 2014

El pasado martes se habían parado las obras – máquinas paradas –  de remodelación del Cós de Gràcia, concretamente en el tramo que va desde la Iglesia de Sant Josep hasta la calle de Ses Moreres. En el interior de la zanja dos personas cepillo y paleta en mano – no eran trabajadores de la empresa constructora, of course – inspeccionando un descubrimiento, que apuntaba ser un antiguo depósito de la época romana. Vatuadell cent llamps, comentarios de todo tipo por parte de los vecinos – principalmente comerciantes – preocupados por si este tipo de hallazgo pudiera retrasar considerablemente estas molestas, pero necesarias obras de remodelación de la citada calle. Javier y Pep de Es Diari se personaron de inmediato para cubrir la información pertinente.

Comentaba con un conocido la jugada y el tío en plan cachondo, pero en el fondo con cierta indignación, me invitó a una excursión mochilera para que viera unos restos arqueológicos localizados en la parte superior de la avenida Menorca de Mahón, que llevaban años sin que nadie hiciera nada al respecto. Nos despedimos y su comentario final fue: ya me dirás tu opinión al respecto sobre estos restos arqueológicos, ¿los dejamos como están? Recomendamos a los responsables del Consell Insular los incluya con el resto de monumentos talayóticos, ya que hemos decidido solicitar la declaración de la cultura talayótica de Menorca como patrimonio mundial de la UNESCO o proponemos taparlos con una lona publicitaria similar a que hay en el antiguo Hospital Militar Cuesta Monereo de Mahón?

Estos últimos comentarios me sonaron a cachondeo, pero el deber es el deber. Ya me tienes, apreciado lector (*), preparando excursión a la zona alta de la avenida Menorca, pero antes parada obligada en el Estadio Mahonés, para ver a mis dos nietos entrenando con sus respectivos equipos de futbol.

Personado en dicha zona, pude apreciar ruinas pero no talayóticas, más bien contemporáneas y como anécdota desagradable, la visión de una rata saliendo de su madriguera hacia la avenida Menorca. Collons quin susto!

Por estética, salubridad, etc. los de Dalt la Sala tendrían que tomar medidas al respecto, para solucionar esta penosa imagen en pro de los vecinos y viandantes en general. Si vivim coses veurem.

(*) Que quede claro que me refiero siempre al colectivo masculino y femenino, cosa que aprendí en la escuela pública – Sa Graduada –  de la mano de unos excelentes profesores.