Farmacia Llabrés de Ciutadella

La farmacéutica Catalina Llabrés Piris

Semanalmente visito la ciudad del poniente menorquín. El motivo es participar en la tertulia de los viernes de la COPE. Recientemente nuestro coordinador, Miquel Àngel, informó a los radioyentes, en primicia, que la Princesa de Asturias visitaría nuestra isla el próximo mes de febrero, para ser exactos el día uno, invitada por la Fundació de Persones amb Discapacitat de Menorca.

Me parece una buena noticia que Doña Letizia nos visite por la repercusión mediática que tienen los viajes de miembros de la Casa Real.

Se informó en su día, en el año 2011, que los Príncipes habían aportado 140.000 euros, a través de la Fundación Hesperia, a la Fundació de Persones amb Discapacitat de Menorca. Dichos fondos eran una parte de la herencia recibida del fallecido Juan Ignacio Balada Llabrés (q.e.p.d.), de cuyo peculiar “testamento” en su día, corrieron ríos de tinta en la prensa y revistas escritas, información nacional en los “telediarios” y cómo no, causando sorpresa al conjunto de la ciudadanía menorquina.

En mi anterior artículo “Ciutadella antigua” publicado en ‘Es Diari’ y “colgado” en mi blog del Menorca.info, comentaba entre otras cosas, el penoso aspecto de la fachada de la farmacia Llabrés, uno de los inmuebles del legado Balada.

Farmacia Llabrés

Como la puerta de la antigua farmacia estaba un poco abierta, miré en su interior sin conseguir ver nada por la oscuridad reinante, pero como el “mochilero” siempre va acompañado de su inseparable compañera – la cual no provoca a mi esposa ningún acto de celosía, además acepta que no me separe nunca de ella – , de nombre Olympus, o sea, “sa maquina de retractar”. Saqué unas instantáneas y pude comprobar que en el interior el aspecto era patético, presentando un estado ruinoso.

Me vino a la memoria que en el año 2007 el señor Balada Llabrés tuvo la intención de ceder temporalmente el mobiliario de la farmacia a la Fundación Hospital de la Isla del Rey, llegando a un acuerdo ambas partes para que dicho material fuera integrado en los locales que ocupaba la Farmacia del Hospital Militar. El acuerdo fue abortado por causas, a mi entender, que no vienen al caso. ¿Recordáis apreciados lectores lo del “Perro del Hortelano” que no comía ni dejaba comer? Pues más o menos.

Farmacia del Hospital de la Isla del Rey

Como estoy convencido de que la Princesa Letizia no lee los artículos del “mochilero”, recomiendo que los que le organizan su venida le hagan un hueco para que visite “su farmacia” de Ses Voltes de Ciutadella. Estoy convencido que tomará cartas en el asunto para rehabilitar dicha joya modernista. Por cierto, “un pardalet” me ha comentado que en Ciutadella hay una asociación altruista que estaría dispuesta a “poner guapa” a la farmacia.

Mi sincera bienvenida a Doña Letizia y que no se deje acaparar por la ciudad de levante, visitando Ciutadella… “Si vivim coses veurem”.
–––
barber-alles@terra.es

Leave a Reply