Avenida Menorca y Camí de Binibecó

Los tiempos actuales son verdaderamente complicados para la convivencia ciudadana, ya que en cualquier reunión, bien sea familiar, de amigos o de trabajo, los temas de conversación habituales están relacionados con la corrupción, el paro, los ERE y el fondo de pensiones, es como si fueran “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”. Te recuerdo, apreciado lector, la película dirigida por Vincente Minnelli e interpretada por Ingrid Thulin, Glenn Ford, Charles Boyer y Lee J. Cobb… aquella impactante escena de los cuatro jinetes con sus caballos, representando la peste, la guerra, el hambre y la muerte.

La corrupción -fundamentalmente política- la podemos comparar con la peste; el paro -incluidos los ERE- con el hambre, y el fondo de pensiones con la muerte. Hago referencia al fondo de pensiones, por las recientes declaraciones del titular de Economía japonés, Taro Aso, un caradura y un sinvergüenza, pidiendo que se mueran los viejos -en los que me auto incluyo-  por ser una carga. Me pregunto, “vatuadell cent llamps…” ¿por qué no se muere él? No sea cosa que algún iluminado piense que efectivamente sería la solución para no preocuparse del preciado fondo de pensiones, que para nosotros los “viejos” es “oro en barra”, que nos hemos ganado con nuestro esfuerzo cotizando hasta el final de nuestra vida laboral, sin haber tenido coche oficial, dietas, pasajes gratis, hoteles de cinco estrellas, sueldos del carajo, jubilación privilegiada, todo ello por asistir a plenos (Cortes españolas, parlamentos autonómicos, Consells insulares, ayuntamientos, etc.) para defender el bienestar de los ciudadanos. En cuanto a esto último si hiciéramos una encuesta dirigida al pueblo llano, preguntando si lo que defienden es al ciudadano o a ellos mismos, estoy convencido que lo último ganaría por goleada.

Oigo una voz en off que me dice: vamos a ver, “mochilero”, lo tuyo son las excursiones y por lo que veo que has escrito hasta ahora, de excursiones nada de nada, se nota que te has vuelto mayor y estás mejor sentado delante del ordenador o leyendo “Es Diari”, que pateando las calles y punto pelota, como dice una amiga mía. Mi subconsciente, o sea mi otro yo, tenía toda la razón y recordaba que a un conocido, que regentaba una tienda dedicada a la venta de películas, una señora le preguntó en qué estante estaban las películas del género dramático, porque a ella le gustaba “passar pena”, a lo que él le respondió: “si vol passar pena no te per què comprar una pel·lícula, posi sa tele i miri es telediaris…”

Unos residentes de la barriada de la Avenida Menorca, de Mahón, me comentaron que en un local, vecino a la estación de autobuses, había un cristal roto desde hacía varios meses y que unos vecinos lo intentaron solucionar con “cinta americana”, pero que el invento duró poco y está creando un peligro para los usuarios y una mala imagen. Recomendamos a los de Dalt la Sala que tomen “cartas en el asunto” para solucionar este tema, bien sea requiriendo al propietario del local o actuando de oficio, antes de que haya una desgracia personal.

Cambiamos de municipio y nos vamos al de Sant Lluís, ya que la semana pasada estuve visitando un conocido que vive en es Camí de Binibecó, entre Sant Lluís y Binibèquer, cuyo camino no es excesivamente largo, pero parece un queso emmental, por la cantidad de socavones que hay en el mismo. Lo jodido es que había llovido un par de días antes y se habían convertido en lagos artificiales. Hay pocos vecinos que viven en la zona, pero como pagan sus impuestos tienen todo el derecho a que les solucionen estos “cráteres”, con una pertinente capa de asfalto y así evitaremos que los amortiguadores de los vehículos no se estropeen y que los vecinos por la noche tengan que usar linternas para poder esquivar los molestos socavones.
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barber-alles@terra.es

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