El manantial de Ses Bruixes

Apreciados lectores, los que sois de mi edad recordaréis perfectamente cuando en nuestra ciudad en el Teatro Principal se proyectó la obra maestra -de los años 60- de Ingmar Bergman, “El manantial de la doncella” interpretada por Max Von Sydow,  Birgitta Valberg, entre otros… creo recordar si mi memoria no me falla que la película fue calificada por la censura de aquellos tiempos con un  3R. Como decía un amigo en plan cachondo: ahora que he aprendido a decir “penícula” lo llaman “flim”.

El manantial del que os quiero comentar,  no tiene nada que ver con el de la doncella. Hace unos días, para ser concretos el pasado martes día 9, coincidí por Mahón con un matrimonio amigo, que por cierto el marido es “periquito” futbolísticamente hablando y como yo soy “culé” –cada vez menos, verdad que me entendéis– pensé que la conversación sería deportiva, pues no, fue para recordarme un encargo que me habían hecho en su día. Me habían comentado que la calle de Ses Bruixes, de nuestra ciudad, se había convertido en un urinario público –no legalizado por los de Dalt la Sala–, calle usada por los indecentes ciudadanos que se dedican a mear, o sea, “pixar” en medio de la calle.

Como estaba cerca del Carrer de ses Bruixes, les dije que me acercaría para comprobar in situ si verdaderamente dicha pequeña y estrecha calle sufría el vandalismo popular urinario. Contestación por su parte: no vayas porque la afluencia masiva se produce los viernes y sábados noche, por parte de la gente joven que frecuenta la disco y como está prohibido fumar en el interior… a fumar  “defora” i de paso a “pixar a ses Bruixes”.

He querido remarcar que la conversación la tuvimos el martes y como el que suscribe es tozudo… andando “que es gerundio” en dirección a la pertinente calle y efectivamente me encontré con lo que había sospechado… un manantial de varios metros, de pura orina. Pude deducir por lógica que, siendo martes el “manantial” no había sido provocado exclusivamente por la gente discotequera de los fines de semana, sino por indeseables ciudadanos que, además de tacaños en vez de entrar en un bar cercano, lo “hacen” en esta calle, joder, a tomarse un cafetito y usar el W.C. en el interior del mismo. Amigos, si al “pajarito”  lo sacáis en un lugar cubierto os lo agradecerá, no sea cosa que se resfríe.

Recomendación a los de Dalt la Sala, ordenar al policía municipal de barrio, del barrio –valga la redundancia– actuar con contundencia mediante multas e informar a la ciudadanía de cuántos incívicos se “han pescado” por guarros.

Estoy meditando la posibilidad de ponerme de acuerdo con algún vecino para instalar una camarita webcam, que no me costará más de 20 euros, y poder retransmitir en directo las nuevas aportaciones al manantial de Ses Bruixes. Pero ahora que lo pienso, a ver si voy a incumplir la ley que protege la intimidad. Así, quien pretende ser un buen ciudadano, puede terminar con una multa en el bolsillo mientras que los artistas del “film”seguirán campando a sus anchas. “Quin món, Déu meu!”.

Pdt. Se recomienda a los “furtivos” meadores, en caso de no poder aguantarse, que dejen la papelera, y su rinconcito, tranquila y se alivien directamente en el sumidero (ver foto adjunta).
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barber-alles@terra.es

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