Domingo en el puerto de Mahón

Siempre he dicho que es un privilegio tener una vivienda, bien sea vacacional o habitual, con vistas al precioso puerto de Mahón. En verano su actividad es constante, bien sea diurna o nocturna. La primera, por el tránsito de embarcaciones de todo tipo de tamaño y uso. La nocturna, por el disfrute de una cena, una copa o simplemente gozar del pertinente paseo al lado del mar.

El pasado fin de semana coincidí con mi amigo Juan Luis, colaborador  habitual de “Es Diari”, –por cierto, no me pierdo ninguno de sus interesantes escritos– hablando le pregunté por el contenido de su próximo artículo, se quedó en silencio, cambió su habitual sonrisa por un semblante serio… “Será -me dijo- sobre Roig”… Su querido perro había fallecido hacía pocos días. Juan Luis te repito lo que te expresé personalmente, lo siento de corazón.

Sábado noche, invitación de Vicente -como cada año- a la entrega de trofeos del torneo anual de pádel, organizado por Didasko-Kroma, que según comentarios de los jugadores participantes está bien organizado; pero lo que puedo asegurar y aseguro, es que es una fiesta gastronómica de alta gama, cuya base son los pimientos de Padrón -recién llegados de este pueblo gallego-, almejas, mejillones, queso de “teta”, chistorras y, por supuesto, un buen caldo blanco gallego.

Domingo matinal, salida de embarcaciones de recreo para disfrutar del precioso día, barcas de limpieza del litoral, la embarcación de la Guardia Civil, un mega yate repostando carburante en es Cós Nou, salida del práctico del puerto para “entrar” el crucero “Costa Voyager” y, a continuación, la entrada majestuosa del precioso velero de cuatro palos, el “Sea Cloud”. Este último fue construido en el año 1931, por encargo de un magnate neoyorquino como regalo a su esposa -curioso que a los cuatro años del precioso regalo se separaron-, lleva treinta años como crucero. El pasaje de ambos cruceros desembarcó para alegría de la actividad comercial de la Isla, como tiendas en general, autocares, bares, restaurantes, etc.

Comida mano a mano con mi esposa, en la plataforma de La Minerva, como es habitual calidad-precio y servicio sobresalientes. Una embarcación de poca eslora acercándose para amarrar a un metro de donde estábamos nosotros -unos van en coche y otros en barca al restaurante-, una preciosa chica con el cabo en la mano -uno, que es educado, le ayuda al pertinente atraque – en el timón un joven y dos niños de corta edad en cubierta, agradecen la ayuda prestada. Los dos mayores eran “caras conocidas”, se trataba de los famosos periodistas Juan Carlos Rivero y Soledad Arroyo, él muchos años en TVE y ella en Antena 3 TV. Encantado de que hayan escogido nuestra isla como segunda residencia.
Domingo tarde, regreso de embarcaciones diversas, salida de los cruceros, el “Sea Cloud” presumiendo con su espectacular silueta y motores silenciosos. Estoy “apenado” por haber perdido nuestra selección  -la española, of course- de fútbol con Honduras 0-1; pero los Juegos Olímpicos, para un forofo como el que suscribe, siguen.

Reflexión final: ¿Cuándo se pondrán de una puñetera vez de acuerdo las fuerzas vivas, en especial mallorquinas, para que nuestro precioso puerto sea el motor económico de Mahón y del resto de poblaciones insulares? Ya va siendo hora que pongan fil a s’agulla y nos saquen del pozo negro -económicamente hablando- en el que nos encontramos. Y más, cuando esto no es algo muy extraordinario, sino que simplemente hay que fijarse en lo que se ha hecho en otros enclaves ligados al mar no muy lejanos.
–––
barber-alles@terra.es

Leave a Reply