Adornos ciudadanos

Los ciudadanos estamos acostumbrados a todo tipo de mamotretos en nuestro entorno, se nos hacen familiares a fuerza de toparnos con ellos en nuestros paseos habituales. Algunos suelen permanecer poco tiempo en nuestras calles, plazas, aceras, etc., ya que la autoridad competente o sea los de Dalt la Sala, los hace retirar para que nuestra ciudad sea más agradable, segura y tenga una visión óptima para el residente y visitantes en general.

Pero… siempre tiene que haber un pero, desde hace mucho tiempo en la calle de la Sínia Costabella, cerca de la escoleta es Passerells, en el centro de la acera hay “instalado” un tubo metálico, que sirve de soporte de una tubería de goma que emerge de la misma acera, pasa por un contador de agua y vuelve a desaparecer por arte de magia por la misma acera de donde ha florecido. Como guinda del pastel, un aspersor  y un grifo. Supongo que no lo instalaron en memoria de algún acueducto antiguo del pasado en la época que aún no había sido urbanizada esta zona, de esto no estoy seguro, pero de lo que sí tengo seguridad es que el artilugio en concreto además de feo, provoca inseguridad a los peatones y más por la noche que es más complicado divisarlo. Menos mal que nos niños de la escoleta siempre van acompañados por gente mayor, porque aún sería mas peligroso que los “peques” lo usaran como juguete.

Comentando este tema, un conocido me recuerda que en los alrededores del hospital Mateu Orfila, hay instalados en varias “tanques” una legión de postes de madera que le gustaría saber para qué sirven ya que verdaderamente afean el paisaje, siendo motivo de conversación de la mayoría de gente que está practicando el sano ejercicio de caminar o correr, para mantenerse en forma quemando grasas. Como no le puedo responder porque no lo sé, lo único que sabemos es que allí siguen perennes como su vecino el talayot de Trepucó. Este último, o sea el talayot, alegra la vista y los otros no.

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barber-alles@terra.es

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