Archive for Noviembre, 2011

Andamio olvidado

Martes, Noviembre 29th, 2011

Sábado lluvioso, en consecuencia cambio tenis por encuentro voluntarios en la Isla del Rey. Bajando por sa Costa de na Gilda, perdón, sa Costa de sa Peixeteria, en la zona vallada podemos contemplar el vertedero, no autorizado por motivos obvios, donde se van acumulando desde hace tiempo, botellas, plásticos, etc., causando un aspecto deplorable a los viandantes de la zona, por cierto muy concurrida por ser la principal conexión puerto-ciudad.

El grupo de “isleños”, después de planificar trabajos, realizar comentarios de toda índole, manteniendo siempre el sentido de humor en la informal reunión semanal, se puso en marcha hacía la plaza de la Miranda, donde una señora nos había ofrecido para la Isla del Rey varios muebles antiguos, cuadros varios, ya que había vendido la casa de un familiar. Subida pertinente por la cuesta de la Miranda, donde pudimos comprobar los restos del botellón de la noche anterior: un escalón roto, un registro de electricidad sin la tapadera, el cable pelado y peligro pertinente. Camuflado entre la maleza del acantilado los restos del un coche de bebé (supongo que cuando los impresentables ciudadanos lo lanzaron para deshacerse de él, el niño no estaba en el interior).

Un compañero de excursión comentó lo bonito y práctico que sería un paseo que uniera la Miranda, por la parte exterior con el mirador del Mercado. La propuesta se aprobó por unanimidad del grupo   “excursionista”. Dicho queda para que se tenga en cuenta cuando se consolide de una puñetera vez el dichoso acantilado de la cuesta de la Pescadería.

Había quedado con mis amigos, Isabel y Vicente, para una sesión fotográfica ya que tienen intención de relatar y publicar las dificultades que se encuentran cuando se desplazan por la ciudad, tienen que acceder a locales, etc., por cierto se me había olvidado comentar que los dos son discapacitados y van de un sitio a otro con unas scooters adaptadas. Durante la espera, coincido con Marga, persona preocupada por el mantenimiento de la ciudad y pregunta pertinente: José ¿has ido a ver el andamio olvidado que te dije?, “vatuadell pardal”, se me había olvidado y como estaba cerca de la calle Bellavista, que es donde está este andamio, “cap allà me’n vaig”.

Bueno, bueno, como siempre suele pasar con las cosas perennes no te das cuenta de que están. Este mamotreto de andamio se instaló hace varios años sobre la misma acera, para una obra y protección del peatón. El personaje sigue en pié, la obra en fase de espera y los peatones pasan por la otra acera, “per si de cas”. Me acordé de unos tocayos suyos que estuvieron varios años instalados en las calles des Forn y Vives Llull, que en su día ya denuncié. Pienso que el personaje en cuestión de la calle Bellavista, si no se realizan las obras debe desaparecer por estética, seguridad y porque sí.

barber-alles@terra.es

Un domingo “ciutadellenc”

Jueves, Noviembre 10th, 2011

Un reciente fin de semana un grupo de tenistas veteranos, en representación del Club Tenis Mahón, nos desplazamos a Ciutadella para enfrentarnos a nuestros amigos veteranos del Club Tenis OAR. Quede claro que dicho enfrentamiento era tenístico, no de otra índole, que para esto ya están los políticos.

Uno de los veteranos, al que conozco desde hace muchos años, me comenta que ha leído mi último artículo sobre la conservación y posterior pintada, del edificio Casa Mir de Mahón. Me dice: “¿Supongo que deben tener alguna ayuda monetaria por parte de la administración?” Le respondo, supongo que sí, sería lo lógico teniendo en cuenta de que se trata de un edificio catalogado y protegido.

La pregunta y su interés en el tema, me comenta, es porque vive en una casa en pleno centro de Ciutadella, que está catalogada con toda la protección y con unas normas que impiden acometer cualquier reforma de la vivienda y de la fachada.

No tenía ni idea dónde vivía actualmente, y como está cerca del mismo bar del OAR, nos fuimos paseando y en pocos minutos nos plantamos en sa Plaça des Pins. Me señala la esquina con el paseo de Sant Nicolau, era su hogar. Me impresionó la preciosa fachada muy bien conservada, luciendo en la misma una placa reconociendo que había sido premiada por la Cámara de la Propiedad Urbana en el año 1931. Pasamos a su interior y descubrí una casa señorial con todas las de la ley. Le pregunté: “¿Supongo que costará muchos billetes solamente mantener la fachada como la tienes?”. Por supuesto que sí, me contesta. En este momento se le nota la cara de indignación cuando afirma que no recibe ninguna ayuda por parte de la administración.

Me acordé de otro edificio emblemático ubicado en Ses Voltes, en el epicentro del precioso casco antiguo de la población de poniente, que cuando se encontraba en plena actividad farmacéutica su preciosa fachada estaba reluciente y en perfecto estado de revista. En la actualidad se ha convertido en soporte de todo tipo de carteles y abandono por parte de sus actuales propietarios, patético querido lector, me refiero a la antigua Farmacia Llabrés. Los príncipes, que recibieron la farmacia modernista por herencia, deberían preocuparse de recuperar su buen estado. ¿Cómo debe estar el interior, que contiene un mobiliario y equipamiento de un gran valor?.

Fin de la excursión mochilera, regreso al OAR para poner la guinda al pastel, o sea, comida de compañerismo degustando una sabrosa paella, una placa de recuerdo del interclub, por supuesto agradeciendo su hospitalidad y un hasta pronto… “salut tinguem”.

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barber-alles@terra.es