Sa Font d’en Simó

Alguien te comenta que sería conveniente que hicieras una excursión “mochilera” a un lugar en concreto. Diversidad de motivos, como pueden ser: abandono de edificaciones, jardines sin el mantenimiento pertinente, playas sucias, caminos abandonados de la mano de Dios, etcétera, con lo cual puede que descubras un lugar que habitualmente no frecuentas y te lleva a recuerdos de la infancia. Teniendo en cuenta que normalmente hago de puente entre el ciudadano y Es Diari, ayudo al ciudadano que requiere mis servicios y que por supuesto tienen la condición altruista.

Un ciudadano mahonés conocido desde la infancia, me comenta: José, tendrías que efectuar una excursión mochilera, por la zona des vergers de Sant Joan, hasta sa Font d´en Simó, ya que está totalmente abandonada.

Esta excursión verdaderamente me hacía ilusión, ya que en mi infancia era uno de los lugares visitado por mis padres, bajando al puerto de Mahón por la cuesta de Ses Piques, pasando por el antiguo lavadero público, nos adentrábamos por el torrente con dirección a Sa Font de Sant Simón – que era su nombre original – y como en la actualidad algunos políticos, se empeñan en que lo religioso no es importante, al menos lo referente a lo católico, como los crucifijos que molestan en lugares públicos, o Ses Festes de La Mare de Déu de Gràcia actualmente Festes de Gràcia etc. seguramente hicieron desaparecer lo del Santo y se ha quedado Simón a secas.

Lo comento con mi amigo Joan, y juntos ponemos, fil a s´agulla i cap a Sa Font de Sant Simón.

Pensamos que tanto hablar des camí de cavalls – producto turístico estrella de nuestra isla – nos encontraríamos un sendero impoluto, pero cual fue nuestra sorpresa que, a medida que nos acercábamos a la fuente se hacia más y más intransitable… abatzers, cards, vinegrelles, canyes, “patata frita”, tot tipus de flora borda i insectes “toca collons” …Con rasguños i “llepasses” llegamos por fin a nuestro destino SA FONT DE SANT SIMÓN!!, un calor del carajo y sorpresa al canto, la fuente estaba desaparecida por la maleza que había en la zona. En Joan y el “mochilero” supimos que habíamos llegado a nuestro destino por un cartel carcomido por el óxido informando del lugar de la fuente.

De regreso siguió nuestra odisea, un enderrosall cubriendo medio camino, pasamos por la zona de la ermita de Sant Joan, y más de lo mismo hierbajos, zona descuida, carteles indicativos en el suelo…en fín, mis queridos lectores, menos mal que se acerca el día de Sant Joan, y para conmemorar el Santo, al menos por unos días, el lugar lucirá resplandeciente. La celebre frase, nos va como anillo al dedo, a fer net toca que ve sa sogra de visita.

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barber-alles@terra.es

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