Desde la ciudad hasta el polígono

Llevaba varios días sin tener noticias de mis amigos Isabel y Vicente, inspiradores de los escritos mochileros referentes a las dificultades que se puede encontrar un discapacitado con el tema de movilidad por esta ciudad de Mahón.

Mientras tanto he podido comprobar dos mejoras importantes denunciadas en anteriores escritos, que dificultaban la movilidad de las personas que se tienen que desplazar en silla de ruedas. Una ha sido la eliminación de un jodido poste de madera, que se hallaba en medio de la acera de la calle de la Concepción y la segunda la modificación del paso de peatones de la calle del Carmen, desplazándolo hacia el bordillo de la acera que estaba rebajado y facilitaba su paso con silla de ruedas. Muy bien por los de Dalt la Sala, que han propiciado estas modificaciones.


Después de haber comentado estas dos mejoras con Vicente e Isabel, me relatan los inconvenientes que se encontraron el otro día cuando se fueron de compras hasta el Polígono Industrial con sus scooters adaptadas.

“Como siempre empezaremos por el camino más largo, llegar hasta la avenida Pintor Vives Llull cruzando por el instituto Joan Ramis hasta llegar a la calle Camí de ses Vinyes y pasando por el parque Rubió i Tudurí, ya que si sigues por la calle Vasallo te encuentras que en el cruce de la calle Font i Vidal la rampa está en la acera de enfrente, por lo que tienes que recorrer un trozo de esta calle para llegar a una rampa y luego te la  tienes que jugar para llegar al cruce que es donde esta la otra rampa, a no ser que antes encuentres una salida de cochera  para subir a la acera siguiendo por la calle Vassallo, que por cierto este trozo de acera parece un París-Dakar”.

Verdaderamente te das cuenta de las dificultades que se encuentran a diario estas personas, que no son las mismas que tenemos el resto de los mortales a la hora de desplazarnos por nuestras ciudades.

Vicente me informa que tuvo una entrevista con un responsable político de Dalt la Sala para comentar varias dificultades detectadas en sus “paseos por Mô”, “la recién remodelada calle de s’Arraval carece de pasos de peatones adaptados subiendo hacia la calle de Ciutadella, me dijo que sí que lo estaban y fui a comprobarlo, me di cuenta de que en ambos lados no lo está ¿Cómo se come?…”

¿No sería conveniente cuando se acomete este tipo de obras en la vía pública, además de los técnicos, responsables de movilidad, …convocar a alguna persona cuyo medio de transporte es una simple silla de ruedas? Estoy convencido de que sus comentarios al respecto, por supuesto gratuitos, no caerían en saco roto.

La obra reciente de la calle Portal de Mar de Mahón, ha quedado “de cine”, felicidades a los de Dalt la Sala y a la empresa constructora, pero ¿y los pasos de peatones para discapacitados?

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